La propuesta ocurrió hace casi un año, el 31 de diciembre de 2025, durante unas vacaciones en Chiloé.
Por su parte, Esteban Lamothe había guardado los anillos en la mochila desde el 23 de diciembre para que Débora Nishimoto no los viera y pensaba entregarlos a las 00.
Los nervios cambiaron el plan: se acostó a dormir la siesta, no pudo descansar y, al levantarse, le dijo que en la mochila había algo. Ahí estaban las alianzas. Ella lo recordó igual: quería esperar la medianoche y, por la ansiedad, se lo dijo apenas se despertó.
La boda será el 4 de diciembre y muy reducida: “amigos y familia, la gente que más queremos que esté”. En la misma charla hablaron de un tope cercano a las 100 personas. Lamothe explicó que, cerca de los 50 y con una familia numerosa, siempre queda gente querida afuera.
El vínculo se formalizará por registro civil. Él, católico y “más tradicional”, pidió un cura que los bendiga o, al menos, les tire agua bendita. Nishimoto, atea, dijo que respeta esa voluntad.La luna de miel arrancará con un viaje corto y después apuntan a Japón, un destino que ella ya conoce y que quería recorrer con él.
La relación nació en el rodaje de Envidiosa y se consolidó después; el casamiento llega tras el noviazgo y la convivencia reciente, en una celebración chica y sin prensa.