5 de octubre de 2026
SANTA CRUZ
Murió Sergio Taselli, el empresario que quedó ligado a la etapa más cuestionada de YCRT
El empresario tenía 82 años y había encabezado la concesión privada de Yacimientos Carboníferos Río Turbio entre 1994 y 2002. Su gestión fue investigada por presunta administración fraudulenta y quedó asociada a denuncias sobre el manejo de subsidios y bienes del complejo

Sergio Taselli murió a los 82 años y su fallecimiento se conoció a través de avisos fúnebres publicados en el diario La Nación. Uno de ellos fue firmado por Mariano Cúneo Libarona, quien había sido abogado del empresario en la causa de los cuadernos y posteriormente ocupó el Ministerio de Justicia de la Nación. No se informó públicamente la causa de su muerte.
En Santa Cruz, el nombre de Taselli permanece ligado a uno de los períodos más controvertidos de la historia reciente de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT). El empresario encabezó la sociedad que obtuvo la concesión integral del complejo en 1994, durante la Presidencia de Carlos Menem y mientras Néstor Kirchner gobernaba la provincia. El contrato comprendía la explotación de la mina, el ramal ferroviario y los servicios portuarios de Río Gallegos y Punta Loyola.
La adjudicación fue formalizada mediante el Decreto 979/94. El consorcio estaba integrado por la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, IATE S.A., Eleprint S.A. y Dragados y Obras Portuarias S.A. El acta contractual identificaba a Taselli como presidente de la concesionaria. El esquema contemplaba además un subsidio estatal anual de 22,5 millones de pesos, equivalentes a dólares bajo el régimen de convertibilidad vigente en ese momento.
La experiencia privada terminó antes de lo previsto. En 2002, el Estado nacional rescindió la concesión mediante el Decreto 1034/02. La norma enumeró incumplimientos relacionados con inversiones, niveles de producción, mantenimiento de los bienes concesionados, obligaciones laborales y previsionales, seguros y canon minero. También señaló que las operaciones se encontraban interrumpidas y que el estado del complejo comprometía la seguridad del personal y la conservación de las instalaciones.
El manejo de la concesión llegó posteriormente a los tribunales. En 2011, el juez federal Sergio Torres procesó a Taselli por presunta administración fraudulenta y dispuso un embargo de 45 millones de pesos. La investigación se concentró, entre otros aspectos, en el destino de los subsidios estatales y en operaciones vinculadas con bienes que habían quedado bajo administración de la concesionaria. El procesamiento fue una resolución dentro de la causa y no una condena penal.
Las denuncias por la administración del complejo habían comenzado durante los años de la concesión y continuaron después de su rescisión. Los cuestionamientos de trabajadores y representantes sindicales incluyeron la reducción de personal, el deterioro de instalaciones y el destino de maquinaria y otros bienes. La Justicia también investigó la actuación de funcionarios encargados de controlar el cumplimiento del contrato, por lo que el expediente no se limitó exclusivamente a la actuación del empresario.
La relación de Taselli con YCRT volvió a aparecer en la agenda santacruceña durante 2026, aunque esta vez por una empresa vinculada a su grupo empresario. Materfer, firma asociada a su trayectoria empresarial, quedó involucrada en la adquisición de una locomotora y maquinaria ferroviaria destinada al proyecto de conexión entre Jaramillo y Fitz Roy. La operación generó cuestionamientos de referentes históricos de la Cuenca Carbonífera, que volvieron a recordar el paso del empresario por YCRT.
La historia empresarial de Taselli excedió ampliamente a Santa Cruz. Había construido un conglomerado con participación en sectores como generación y distribución eléctrica, metalurgia, petroquímica, maquinaria agrícola y alimentos. Entre las compañías vinculadas a su trayectoria estuvieron Materfer, Aceros Zapla, Agrinar y Parmalat, entre otras. También tuvo conflictos societarios con su hermano Alberto por el control de IATE.
Su recorrido empresario estuvo acompañado por distintos expedientes judiciales. En agosto de 2018 quedó detenido por orden del juez Claudio Bonadio en la causa de los cuadernos, en la que fue señalado como partícipe necesario de una asociación ilícita. Recuperó la libertad aproximadamente un mes después. En esa investigación también declaró como arrepentido su hermano Alberto.
La causa de YCRT, sin embargo, ocupa un lugar particular en la memoria de la Cuenca Carbonífera. La concesión había sido presentada en los años noventa como un mecanismo para sostener la explotación del complejo mediante inversión privada y subsidios estatales, pero terminó con la recuperación del control por parte del Estado y una serie de investigaciones sobre la administración de los recursos y bienes públicos. El Decreto 1034/02 dejó asentados los incumplimientos que fundamentaron la rescisión.
Taselli murió sin que su nombre quedara desvinculado de aquellos expedientes. En el caso de YCRT, su procesamiento por presunta administración fraudulenta formó parte de una investigación judicial que se extendió durante años, pero no debe confundirse con una sentencia condenatoria. Su fallecimiento vuelve a poner en primer plano una etapa de la historia de Río Turbio que todavía permanece asociada a reclamos laborales, investigaciones judiciales y al debate sobre el destino que tuvo el complejo durante su administración privada.