28 de septiembre de 2026
NEUQUEN
Villa La Angostura: multan a un barrio privado por obras contaminantes
El municipio detectó trabajos no autorizados sobre un curso de agua y un presunto derrame de hormigón durante la obra. El desarrollo inmobiliario está ubicado sobre la ladera del cerro Bayo y desde sus comienzos fue promocionado por su perfil ambiental

La Municipalidad de Villa La Angostura inició actuaciones contra el desarrollo inmobiliario Terrazas del Bayo luego de detectar la construcción de un puente de hormigón sin autorización y un presunto episodio de contaminación en uno de los arroyos que atraviesan el loteo.
Según se comunicó, la obra se estaba ejecutando sin contar con los permisos municipales correspondientes. Durante los trabajos de hormigonado, además, se habría producido un derrame de material que terminó afectando uno de los cursos de agua ubicados dentro del emprendimiento.
A partir de la situación detectada, el Municipio analiza dos infracciones diferentes. Por un lado, la ejecución de una obra considerada sensible por su ubicación sobre un curso de agua y que no contaba con autorización. Por otro, el posible impacto ambiental generado por el derrame de hormigón en el arroyo.
Las actuaciones quedaron en manos de las áreas municipales competentes, que deberán determinar el alcance de las irregularidades y las eventuales medidas que correspondan.
Terrazas del Bayo se encuentra sobre la ladera oeste del cerro Bayo, a la altura del kilómetro 62 de la Ruta Nacional 231, y está conformado por 48 parcelas de entre 1.600 y 6.600 metros cuadrados.
El desarrollo está atravesado por dos arroyos y rodeado de bosque nativo, además de contar con vistas al lago Nahuel Huapi. Precisamente, esas características naturales fueron utilizadas desde sus comienzos como parte de la propuesta comercial del emprendimiento.
En publicaciones vinculadas con su lanzamiento, el proyecto era presentado como un barrio de montaña desarrollado bajo criterios ambientales y con una planificación orientada a integrar las construcciones con el entorno natural. También se destacaba la intención de mantener una relación armónica entre el desarrollo inmobiliario y las características del lugar.
El episodio que ahora investiga el Municipio vuelve a poner el foco sobre las condiciones en las que se realizan obras dentro de sectores atravesados por cursos de agua y con presencia de bosque nativo.
Dentro del complejo existen calles de ripio y distintos puentes destinados a permitir el cruce de los arroyos. Además del acceso principal sobre la Ruta Nacional 231, el desarrollo cuenta con tres ingresos secundarios sobre la ladera del cerro.
Mientras continúan las actuaciones administrativas, la Municipalidad deberá determinar las consecuencias de la obra ejecutada sin permiso y del presunto derrame que afectó al arroyo.