15 de septiembre de 2026
PREOCUPACION
Casi un mes sin combustible: la crisis que mantiene en vilo a un pueblo de Chubut
Alto Río Senguer atraviesa semanas de problemas de abastecimiento de nafta y gasoil y depende de una única estación de servicio. El Municipio espera que la situación se normalice en los próximos días, mientras busca alternativas para garantizar servicios esenciales y la oposición cuestiona la respuesta oficial

Alto Río Senguer atraviesa una crisis de abastecimiento de combustible que ya se extiende por casi un mes y puso en evidencia la dependencia de la localidad respecto de una única estación de servicio. El problema comenzó con faltantes de nafta y posteriormente alcanzó al gasoil, obligando a vecinos, productores y trabajadores a trasladarse a otras localidades para conseguir combustible.
El intendente Miguel Mongilardi habló públicamente sobre la situación y admitió que, aunque la localidad ya había atravesado inconvenientes similares en otras oportunidades, esta vez la interrupción se prolongó mucho más de lo habitual. Según explicó, la estación Láutico Martínez, que funciona bajo bandera blanca, atraviesa dificultades vinculadas con cuestiones familiares, de salud, documentación y trámites administrativos de la empresa.
Mongilardi señaló que mantuvo conversaciones con Diego Martínez, integrante de la familia propietaria, y que recibió como respuesta el compromiso de avanzar con la regularización de los trámites pendientes. De acuerdo con lo transmitido al jefe comunal, el abastecimiento podría comenzar a normalizarse durante la próxima semana.
La falta de combustible, sin embargo, ya generó consecuencias concretas en la vida cotidiana de la localidad. Vecinos tuvieron que viajar principalmente hacia Río Mayo y otros puntos de la zona para cargar nafta y gasoil, mientras que en el sector rural la escasez complicó la utilización de tractores y grupos electrógenos. También surgió preocupación por la disponibilidad de combustible para traslados sanitarios desde establecimientos alejados del casco urbano.
El impacto sanitario es uno de los aspectos que más preocupa al Municipio. Mongilardi reconoció que mantuvo conversaciones con autoridades del hospital y realizó gestiones ante funcionarios provinciales para buscar una alternativa que permita garantizar el abastecimiento necesario para las emergencias. El planteo adquiere relevancia en una localidad extensa, con población rural y distancias importantes hacia otros centros urbanos.
El propio intendente planteó que la solución no puede depender exclusivamente del funcionamiento comercial de la única estación. “Tenemos que garantizar el servicio más allá de que es una actividad privada”, afirmó, en una definición que marca un cambio respecto de una mirada limitada al problema empresarial y reconoce la necesidad de una respuesta pública ante las consecuencias que genera el desabastecimiento.
La discusión también llegó al Concejo Deliberante, aunque allí apareció otro problema. Los concejales de Acción Vecinal Juan Silvio Amarilla y Fernando Raúl Becerra reclamaron una intervención de las autoridades municipales y provinciales y cuestionaron al Ejecutivo por, según sostuvieron, no haber dado respuestas suficientes durante las semanas de faltantes.
Los ediles plantearon que, aunque la estación sea administrada por un privado, el Estado debe gestionar alternativas cuando la falta de combustible compromete servicios esenciales, actividades productivas y la movilidad de los habitantes. En una nota dirigida al presidente del Concejo Deliberante, Ricardo Contreras, pidieron utilizar herramientas administrativas y políticas para intentar resolver el problema.
El planteo opositor, además, quedó trabado por el funcionamiento del propio cuerpo legislativo. Acción Vecinal informó que dos sesiones consecutivas fueron suspendidas por falta de quórum, por lo que la presentación de Amarilla y Becerra todavía no pudo ingresar formalmente al Concejo. Los concejales calificaron la situación como un “letargo institucional” y cuestionaron que el órgano legislativo no haya podido abordar oficialmente una problemática que afecta a toda la comunidad.
Amarilla y Becerra también calificaron como “alarmante” la falta de gestión que, a su criterio, existe frente al desabastecimiento. Se trata de una valoración política de los concejales, que reclamaron una respuesta coordinada entre Municipio y Provincia y ofrecieron las herramientas de su bloque para avanzar en una mesa de trabajo.
El problema no es completamente nuevo para Senguer. La localidad ya tuvo episodios anteriores de faltantes debido a que no cuenta con una estación vinculada directamente a una petrolera. La diferencia, según reconoció el intendente, está en la duración del episodio actual y en el alcance que adquirió sobre actividades productivas y servicios básicos.
En paralelo, volvió a aparecer una alternativa que había sido proyectada años atrás: la instalación de una estación de PetroChubut. Mongilardi recordó que el proyecto había sido conversado con el Gobierno provincial, pero finalmente no avanzó. La ausencia de una segunda boca de expendio dejó nuevamente a la localidad expuesta a cualquier inconveniente que afecte a la única estación existente.
La cuestión también adquiere una dimensión estratégica para una localidad que busca fortalecer su actividad turística. Alto Río Senguer tiene entre sus principales atractivos el acceso a Lago Fontana y Lago La Plata, por lo que contar con combustible disponible resulta relevante para la circulación de visitantes y para el desarrollo de servicios asociados al turismo. El propio intendente reconoció que la continuidad de estos proyectos requiere resolver primero las dificultades de abastecimiento.
Por ahora, el Municipio espera que el compromiso transmitido por la empresa permita recuperar la provisión durante los próximos días. Pero aun si el suministro vuelve a la normalidad, quedará pendiente una discusión más profunda: cómo garantizar combustible para servicios esenciales y actividades productivas cuando toda la localidad depende de un único prestador privado.