9 de septiembre de 2026
UNA CUOTA MENOS
Río Negro achica el peso de la deuda y ya pagó US$213 millones del Plan Castello
La Provincia pagó US$35,55 millones y redujo a US$106,7 millones el saldo del bono emitido para financiar distintas obras de infraestructura. El esquema entra en su etapa final mientras el Gobierno busca créditos de organismos internacionales para nuevos proyectos

Río Negro volvió a reducir el peso de su deuda en dólares con la cancelación de la sexta cuota del Bono Plan Castello. El pago fue de US$35,55 millones y llevó a US$213,3 millones el monto abonado por la Provincia desde diciembre de 2023 entre capital y servicios.
Con este nuevo desembolso, el saldo pendiente del programa quedó en US$106,7 millones, frente a los US$320 millones que representaban las obligaciones originales. El Gobierno provincial busca mostrar así una reducción sostenida de sus compromisos financieros mientras mantiene abierta la posibilidad de tomar nuevos créditos para infraestructura.
El gobernador Alberto Weretilneck destacó que la relación entre la deuda provincial y los ingresos también tuvo una fuerte mejora. Según los datos difundidos por el Ejecutivo, ese indicador pasó del 71% al 14% en menos de tres años.
El Plan Castello fue lanzado como un programa de financiamiento para grandes obras de infraestructura en Río Negro. Entre los proyectos ejecutados aparecen el Gasoducto de la Región Sur, el Parque Productivo Tecnológico Industrial de Bariloche, obras viales, infraestructura sanitaria y los planes directores de cloacas de Las Grutas y Viedma.
La cancelación del bono implica, al mismo tiempo, un esfuerzo importante para las cuentas provinciales. El esquema contempla pagos anuales por alrededor de US$71,1 millones, distribuidos en dos cuotas semestrales que se abonan en marzo y septiembre.
La estrategia financiera del Gobierno apunta ahora a reemplazar progresivamente ese tipo de endeudamiento por créditos destinados específicamente a infraestructura. Para eso, la Provincia viene recurriendo a organismos como el BID, la CAF y Fonplata, además de líneas nacionales.
La diferencia está en las condiciones de esos préstamos. Según la información oficial, las tasas se ubican entre 4,8% y 5,5%, por debajo del costo estimado del financiamiento en el mercado argentino, cercano al 8,9%. También contemplan períodos de gracia de alrededor de cinco años y medio y plazos de amortización de entre 15 y 25 años.
De esta manera, la Provincia busca combinar dos objetivos que suelen entrar en tensión constantemente, la idea de bajar el stock de deuda existente y conseguir recursos para mantener el ritmo de obra pública.