20 de agosto de 2026
CONGRESO
Un senador sureño libertario afirmó que Vaca Muerta ya demostró que el RIGI funciona
El neuquino Pablo Cervi defendió el proyecto del "Súper RIGI" en la Cámara Alta y sostuvo que el ingreso de divisas por el desarrollo energético y minero permitirá equilibrar las cuentas del país, reducir impuestos y atacar la pobreza estructural

El debate por la ampliación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones volvió a poner a Vaca Muerta en el centro de la discusión económica nacional. El senador neuquino Pablo Cervi, de La Libertad Avanza, aseguró que el desarrollo energético y minero puede convertirse en el punto de inflexión que necesita la Argentina para estabilizar su economía y reducir la pobreza, siempre que se consoliden reglas de largo plazo para atraer inversiones.
La definición llegó después del plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General del Senado, donde continúa el tratamiento del denominado "Súper RIGI", una iniciativa que busca extender los incentivos para grandes proyectos industriales vinculados al agregado de valor sobre los recursos naturales.
Cervi sostuvo que el país necesita previsibilidad y condiciones competitivas para captar capitales capaces de financiar nuevas obras, generar empleo y ampliar la capacidad exportadora. Desde su perspectiva, el régimen puede convertirse en una herramienta para transformar recursos como el petróleo, el gas y los minerales en una fuente sostenida de crecimiento económico.
Para respaldar ese planteo, el senador tomó como ejemplo el caso de Vaca Muerta. Recordó que el potencial productivo de la formación neuquina existía desde hace años, pero que durante mucho tiempo estuvo limitado por la falta de infraestructura para transportar la producción.
Según planteó, la llegada de inversiones impulsadas por el RIGI permitió destrabar proyectos estratégicos como oleoductos y gasoductos que hoy acompañan la expansión de la actividad en la cuenca neuquina.
A partir de esa experiencia, proyectó un escenario más amplio. Consideró que el ingreso de mayores divisas provenientes de Vaca Muerta y de la minería puede ayudar a equilibrar las cuentas nacionales y abrir el camino para una reducción gradual de la presión tributaria.
El legislador también puso el foco en el rol de las provincias. Señaló que el éxito del esquema dependerá de que las jurisdicciones acompañen con marcos normativos que favorezcan nuevas inversiones y promuevan el agregado de valor en origen.
Durante su intervención, Cervi trazó además una comparación histórica para explicar el modelo económico que propone. Cuestionó la estrategia de sustitución de importaciones desarrollada durante buena parte del siglo XX y sostuvo que ese camino llevó al país a sostener industrias que, según su visión, no eran competitivas sin subsidios estatales.
Frente a ese antecedente, defendió una estrategia basada en potenciar sectores donde Argentina ya cuenta con ventajas comparativas, como la energía y la minería, y desarrollar industrias asociadas que permitan exportar productos con mayor elaboración.
Otro de los ejes del debate fueron las críticas ambientales que recibió el proyecto en comisión. Cervi respondió que muchas objeciones parten de escenarios hipotéticos y sostuvo que cualquier desarrollo debe contemplar un equilibrio entre las dimensiones económica, social y ambiental.
En ese marco, dejó una de las frases más contundentes de su intervención al afirmar que combatir la pobreza constituye, en última instancia, una de las políticas ambientales más importantes, porque una sociedad con menores niveles de exclusión tiene más capacidad para preservar su entorno.
El senador cerró su exposición con un pronóstico sobre el rumbo económico que imagina para el país. Sostuvo que la salida de la pobreza estructural dependerá de la capacidad de transformar los recursos naturales en industrias competitivas y exportaciones de mayor valor agregado, una apuesta que, a su entender, encuentra en Vaca Muerta uno de sus principales motores.