La Tecla Patagonia
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Conarpesa confirmó la reincorporación de 30 de los 39 trabajadores que habían sido despedidos con causa luego de la toma de las oficinas administrativas de la empresa en Puerto Madryn, ocurrida el pasado 15 de julio en el marco del conflicto con el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA).
La decisión fue comunicada por el presidente de la compañía, Fernando Álvarez Castellano, quien explicó que la revisión de los despidos se produjo luego de las conversaciones mantenidas con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y el secretario coordinador de Gabinete, Andrés Arbeletche.
Los 30 trabajadores reincorporados retomaron sus tareas este miércoles 19 de agosto, en coincidencia con el ingreso de langostino para su procesamiento en Rawson.
Según explicó la empresa, la decisión responde a un compromiso asumido con las
autoridades provinciales y contempla las distintas situaciones de los trabajadores involucrados en la protesta. Entre los reincorporados hay un número importante de mujeres y empleados que, de acuerdo con la evaluación realizada por la compañía, no habrían conocido inicialmente el alcance que tendría la medida.
La empresa mantiene, sin embargo, una postura diferenciada respecto de los nueve trabajadores que no serán reincorporados. Conarpesa sostiene que tuvieron una participación distinta en los acontecimientos ocurridos durante la ocupación de las oficinas y confirmó que continuará con las acciones iniciadas en esos casos.
La decisión tampoco implica el cierre de la disputa judicial derivada del conflicto. La compañía anticipó que solicitará a la Fiscalía retirar las acusaciones contra los 30 trabajadores que volvieron a sus puestos, mientras que mantendrá las actuaciones respecto de los nueve que permanecen desvinculados y de quienes la empresa considera responsables de la organización de la toma.
El conflicto se originó el 15 de julio, cuando trabajadores vinculados al STIA ingresaron y permanecieron en las oficinas administrativas de Conarpesa en Puerto Madryn. Tras ese episodio, la empresa dispuso el despido con causa de 39 empleados y se inició un proceso de negociación que incluyó la intervención de la Secretaría de Trabajo y el dictado de la conciliación obligatoria, medida que posteriormente fue cuestionada por la compañía.
En paralelo, desde la representación sindical se planteó una interpretación diferente sobre las consecuencias legales del episodio. El abogado del STIA, Carlos Del Mármol, había señalado que el Ministerio Público Fiscal desestimó a fines de julio la causa penal vinculada con los hechos del 15 de julio y sostuvo que esa situación debía ser considerada al analizar la validez de los despidos.
La cuestión penal y la laboral, de todos modos, tienen recorridos diferentes. La desestimación de una denuncia no determina por sí misma si un despido con causa resulta válido o no, ya que esa discusión puede resolverse en el ámbito laboral. El conflicto, por lo tanto, todavía mantiene puntos abiertos.
Con la reincorporación de 30 trabajadores, la empresa redujo de manera considerable el alcance de las desvinculaciones que habían profundizado la disputa con el sindicato. Sin embargo, nueve despidos siguen firmes, mientras siguen en discusión las actuaciones judiciales y las condiciones laborales derivadas del conflicto.
La situación se produce además en un contexto de reactivación de la actividad pesquera, con el ingreso de langostino para procesamiento en Rawson, mientras la empresa continúa reorganizando parte de su operatoria y el traslado de trabajadores desde Puerto Madryn.