14 de agosto de 2026
SANTA CRUZ
Lágrimas, burla y un cruce que prendió fuego la sesión en la Legislatura
La diputada de 28 de Noviembre, Lorena Ponce, se quebró al denunciar el desmantelamiento de los equipos de convivencia escolar y el drama de suicidios adolescentes en la Cuenca Carbonífera. El presidente del bloque oficialista, Santiago Aberastain le contestó con ironía y desató un cruce de alta tensión dentro y fuera del recinto

La sesión ordinaria de este jueves en la Cámara de Diputados de Santa Cruz terminó con más bronca que debate. Lorena Ponce (Unión por la Patria, 28 de Noviembre) subió al estrado para denunciar el desmantelamiento de los equipos territoriales de convivencia escolar y de abordaje de problemáticas complejas. Lo hizo con la voz quebrada, después de que un adolescente de 13 años se quitara la vida en la Cuenca Carbonífera.
“Espero no emocionarme”, advirtió antes de hacer una pausa. Luego cargó directo: dijo que en 2023 el gobierno actual desarmó la Dirección de Convivencia Escolar y ESI, que en 2025 se reunió con el entonces ministro Pedro Luxen para alertar sobre la situación y que en la región hay “noventa casos de posibilidad de suicidio”. “Hace unos días falleció otro nene de 13 años. Esto también es parte de las políticas públicas de esta provincia”, remató.
Hasta ahí, el clima era de tensión controlada. Hasta que tomó la palabra Santiago Aberastain, presidente del bloque oficialista Por Santa Cruz. El diputado empezó su intervención repitiendo, casi calcado, el “espero no emocionarme” de Ponce. La oposición lo interpretó como una ironía directa, una burla a la sensibilidad de la legisladora. El recinto se incendió.
Agostina Mora no se quedó callada: “Se ha cruzado un límite. Venimos escuchando la angustia que se vive por problemas que son flagelos en nuestra provincia y tenemos que soportar la falta de respeto del presidente del bloque, que se ría del dolor de una diputada que con total empatía sufre el dolor ajeno”.
Aberastain intentó bajar el tono y se defendió: “¿Quién no va a lamentar lo que le sucedió a ese chico de 13 años? ¿Quién podría tener la poca humanidad de no compartir ese dolor?”. Pero no se guardó la frase que más irritó: “A mí no me conmueve el papel en el que se ponen algunos diputados”. Y cerró diciendo que el compromiso se expresa “de una forma profesional y asertiva”, a través de proyectos, no de emociones.
Fuera del recinto el cruce siguió. Ponce salió a las redes: “No me avergüenza la sensibilidad ante temas que siempre me atravesaron como docente. La sensibilidad no es una debilidad. Es también una forma de compromiso con nuestra comunidad”.
Carlos Godoy, diputado de Río Turbio, fue más duro todavía: “Durante la sesión, Santiago Aberastain volvió a demostrar una soberbia y una falta total de empatía. Ver cómo se burló de una compañera mientras hablaba desde el corazón fue inadmisible”. Y le dejó un mensaje directo: “El poder pasa. Lo que queda es cómo trataste a las personas. El respeto no se impone con burlas ni con soberbia, se gana con conducta”.
En el medio del cruce, el oficialismo anunció que acompañará los proyectos de la Copa de Leche y la reglamentación de la Ley de Prevención del Suicidio. Pero el sabor que quedó fue otro: el de una sesión donde el dolor de un adolescente de 13 años terminó convertido en munición política.