5 de agosto de 2026
CONGRESO
Con influencia sureña, el Gobierno cedió y eliminó la reforma de la Ley de Tierras
La falta de votos llevó al oficialismo a retirar del proyecto el capítulo que modificaba la Ley de Tierras Rurales. La postura de legisladores patagónicos, impulsada por la defensa del control provincial sobre el territorio, resultó determinante para frustrar la iniciativa

El oficialismo en el Senado resolvió este miércoles retirar por completo el Capítulo 3 del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, el tramo que reformaba la Ley de Tierras Rurales y flexibilizaba la adquisición de inmuebles por parte de extranjeros. La decisión se tomó horas después de que la vicepresidenta Victoria Villarruel confirmara la sesión para mañana jueves y fue el resultado directo de la falta de los votos necesarios. Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, reunió a los aliados y acordó eliminar ese capítulo para preservar el resto de la iniciativa, que incluye cambios en expropiaciones, desalojos y la Ley de Manejo del Fuego.
En ese marco. La presión de la Patagonia resultó decisiva. El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, instruyó de manera pública a que Julieta Corroza para que votara en contra de cualquier modificación que facilitara la extranjerización de tierras, argumentando que la provincia debe ordenar su territorio pero no ponerlo a disposición de capitales foráneos. La senadora de La Neuquinidad pasó así a ser un voto negativo confirmado y uno de los factores que inclinaron la balanza.
Asimismo, desde Santa Cruz, José Carambia y Natalia Gadano, que se diferenciaron hace meses del gobernador Claudio Vidal y desde entonces mantienen una postura más independiente en el Senado, también generaron incertidumbre, con inclinaciones más negativas que positivas, hasta el final.
Las senadoras de Chubut también tuvieron un rol relevante en la negociación. Andrea Cristina, del PRO, y Edith Terenzi, de la fuerza provincial Despierta Chubut, formaron parte del núcleo de la oposición moderada que condicionó el texto. Ambas representaban la voz de una provincia patagónica con fuerte sensibilidad sobre la propiedad de la tierra y los recursos naturales, y su postura contribuyó a que el oficialismo entendiera que no había números para sostener el capítulo más controvertido.
El Capítulo 3 era el que generaba mayores resistencias porque modificaba la Ley 26.737 y abría la puerta a una mayor participación de personas y empresas extranjeras en la propiedad de tierras rurales. Tras sucesivas reescrituras —más de una quincena de borradores— el texto había pasado de una desregulación casi total a un esquema con tope del 25 por ciento por provincia y doble autorización nacional y provincial. Aun así, no alcanzó para convencer a los legisladores del sur, donde la extranjerización ya es un tema sensible por la presencia de grandes extensiones en manos de capitales extranjeros y por la importancia estratégica de los recursos hídricos, mineros y fronterizos.
La decisión de retirar el capítulo permite que el resto del proyecto avance mañana en el recinto. El oficialismo y sus aliados se comprometieron a tratar la reforma de la Ley de Tierras de manera separada en el mediano plazo, con un esquema que otorgue a las provincias la facultad de definir su propio marco normativo. Mientras tanto, la sesión de este jueves se concentrará en los puntos que sí reúnen consenso: el régimen de expropiaciones con actualización por inflación, los plazos para desalojos y las modificaciones a la normativa de incendios.