25 de julio de 2026
SANTA CRUZ
Se levantó el acampe policial frente a Casa de Gobierno en Río Gallegos
Los efectivos activos comenzaron a retirar las carpas instaladas en Río Gallegos después de más de 40 días de protesta por la recomposición salarial. El conflicto dejó un nuevo esquema de haberes y aún mantiene planteos abiertos en otras áreas de la fuerza

Los efectivos activos de la Policía de Santa Cruz comenzaron a desarmar en la noche del viernes el acampe que mantenían frente a la Casa de Gobierno, sobre calle Alcorta, en Río Gallegos. La decisión marcó el cierre de una protesta que se extendió por más de 40 días y que se convirtió en la expresión más visible del conflicto salarial que atravesó a la fuerza durante las últimas semanas.
La medida de fuerza había comenzado a principios de junio, en el marco de las negociaciones abiertas en el Consejo del Salario para el personal policial y penitenciario. Desde entonces, los agentes autoconvocados sostuvieron su reclamo con carpas, movilizaciones y concentraciones en distintas localidades de la provincia, en rechazo a las ofertas salariales presentadas por el Gobierno provincial.
El eje del planteo estuvo puesto en la recomposición del salario inicial y en una actualización más amplia del valor punto. Los efectivos reclamaban que el ingreso de un agente recién incorporado se acercara a los 2,2 millones de pesos, mientras que el Ejecutivo defendía una propuesta que, tras ser formalizada por decreto, ubicó el sueldo de bolsillo de un ingresante en torno a los 1,7 millones de pesos, con incrementos progresivos hasta fin de año.
Durante el conflicto se realizaron ocho reuniones del Consejo del Salario, pero no hubo acuerdo entre las partes. La última oferta oficial fue rechazada por los sectores movilizados, que mantuvieron el acampe incluso bajo condiciones climáticas extremas, con temperaturas bajo cero, nieve y viento persistente.
La protesta tuvo su epicentro en Río Gallegos, pero también se extendió a otras localidades de Santa Cruz. En algunos puntos de la zona norte se había advertido un repliegue gradual en los días previos, mientras que en la capital provincial la presencia policial frente a la sede gubernamental se mantuvo como símbolo del reclamo.
Con el retiro de las carpas, la fuerza da por finalizada la etapa más visible de la protesta. En paralelo, la recomposición salarial ya fue instrumentada a través de una resolución administrativa y comenzó a aplicarse sobre los haberes de julio. El nuevo esquema incorporó adicionales remunerativos y no remunerativos y modificó la estructura salarial de la Policía y del Servicio Penitenciario Provincial.
El conflicto, sin embargo, dejó abiertos otros planteos dentro de la fuerza, especialmente entre sectores de retirados y personal penitenciario, que habían participado de las manifestaciones o acompañaron el reclamo durante las semanas de mayor tensión.