7 de septiembre de 2026
CHUBUT
Denuncian el robo de fentanilo y propofol del Hospital de Rawson
Personal del hospital denunció el faltante de 213 ampollas de fentanilo y 20 de propofol. La justicia provincial envió la causa al fuero federal pero éste solicitó una investigación preliminar

El Ministerio Público Fiscal de Rawson recibió una denuncia por el presunto robo de 213 ampollas de fentanilo y 20 ampollas de propofol, ocurrido en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital “Santa Teresita” de la capital provincial.
La denuncia fue impulsada por personal del Hospital en abril de este año. Un trabajador del hospital, que pidió ser testigo protegido, entregó un sobre con el detalle de las “irregularidades” en la Oficina Judicial, donde denunciaron el faltante de 200 ampollas de fentanilo más 13 ampollas cuya ausencia no estaba justificada, además del propofol.
En un dictamen de mayo, la Fiscalía habló de “un faltante significativo de medicación controlada” y de acceso muy restringido. El faltante era de tal magnitud que no podía considerarse un error administrativo ni un desvío menor ni una hipótesis de consumo individual. “Es un indicio claro de desviación de sustancias desde el circuito legal hospitalario hacia un destino ilegítimo", presumía.
Pero como el fentanilo es una sustancia considerada estupefaciente y que se trafica, el dictamen consideró que era una posible violación a la Ley de Drogas 23.737, lo que configura un delito federal. En cuanto al propofol, “es una sustancia de uso médico estrictamente controlado, cuya sustracción y eventual desvío refuerzan un contexto de irregularidad y posible inserción en circuitos ilícitos”.
Según informa el diario Jornada, con estos argumentos y a pedido del MPF local, la jueza Karina Breckle se declaró incompetente y remitió el expediente a la Justicia Federal de Rawson.
Pero el mismo mes, el fiscal federal Fernando Gélvez rechazó esa incompetencia. Explicó que antes de que enviar el caso al fuero federal se debió realizar una mínima investigación previa para determinar qué había pasado y su calificación legal: tomar declaración a la denunciante y a las personas que menciona, pedir informes y documentación al Hospital sobre los registros de ingreso y egreso de medicación controlada, obtener y peritar fotos, y medidas similares.
En cambio, las únicas constancias disponibles en ese momento eran la denuncia policial y el dictamen fiscal de incompetencia. “No puede trasladarse automáticamente a la justicia federal una investigación que la justicia provincial declinó sin realizar ninguna pesquisa”, advirtió.
Según el dictamen de la Fiscalía federal, “quitar los medicamentos del Hospital y el no haber sido denunciado por empleados y/o funcionarios públicos provinciales, implicarían presuntos delitos de competencia provincial como hurto, encubrimiento o administración fraudulenta”.
Gélvez le pidió al juez Gustavo Lleral devolver las actuaciones a la Justicia Provincial, cosa que sucedió. Jornada intentó saber si tras la devolución del caso la Fiscalía capitalina había activado alguna medida de investigación. No hubo respuesta.
El fentanilo es un potente analgésico usado para las anestesias de una cirugía. Es muy adictivo y hay múltiples antecedentes de su venta ilegal. En tanto, el propofol es un anestésico general con una acción muy rápida.