3 de marzo de 2026
REGIONALES
Guerra el Medio Oriente: cautela optimista en las provincias productoras de crudo
El petróleo se disparó luego de la escalada bélica desatada por los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Analistas advierten que si el conflicto se prolonga el barril podría superar los U$S 100. Para Neuquén, Rio Negro, Chubut y Santa Cruz sería positivo si Nación no interviene

La escalada bélica desatada por los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, y las represalias iraníes que incluyeron ataques a instalaciones energéticas en el Golfo Pérsico y el bloqueo efectivo del Estrecho de Ormuz, provocaron un terremoto en los mercados globales.
El barril de Brent, referencia internacional, se disparó entre un 8% y 13% en las últimas 48 horas, alcanzando picos de 82 dólares y estabilizándose cerca de los 79-80 dólares, su nivel más alto en más de un año. Analistas advierten que, si el conflicto se prolonga y se mantiene el cierre del estrecho (por donde pasa el 20% del petróleo mundial), el precio podría superar los 100 dólares.
Para Argentina, el shock energético tiene una cara dual. A nivel nacional, genera presiones inflacionarias por el traslado a los surtidores de nafta y gasoil (que ya subieron 1,1% por impuestos en marzo). Pero para las provincias petroleras del sur, principalmente Neuquén (corazón de Vaca Muerta), Chubut y Santa Cruz, representa un verdadero alivio fiscal y un impulso a la actividad económica.
Regalías en alza: el “oxígeno” patagónico
Las regalías hidrocarburíferas se calculan como porcentaje del valor de la producción en boca de pozo. Un barril más caro se traduce automáticamente en más ingresos provinciales, sin necesidad de extraer un litro adicional.
En Chubut, donde se produce el Crudo Escalante (pesado, destinado a exportación para bunkers y lubricantes desde la Cuenca del Golfo San Jorge), el impacto es directo. “Si el barril sube de 75 a 85 dólares, las regalías aumentan en la misma proporción”, explican fuentes del sector consultadas. Ese flujo extra en dólares mejora la solvencia para pagar deudas, da margen en paritarias estatales y alienta a las operadoras a mantener o ampliar la actividad en yacimientos maduros.
En Neuquén, el efecto es aún más potente. Vaca Muerta ya aporta más del 60% de la producción nacional de petróleo y superó los 600.000 barriles diarios en enero. El consultor Daniel Dreizzen, de Aleph Energy y exsecretario de Planeamiento Energético, calculó que “por cada suba de 10 dólares en el Brent, las exportaciones argentinas de petróleo suman 1.300 millones de dólares anuales”.
Con el alza acumulada de casi 20 dólares en lo que va del año, el país ya suma unos 2.600 millones de dólares extra en proyección. Gran parte de ese ingreso se refleja en regalías neuquinas y en mayor recaudación por actividad. Una situación a menor escala se da en Rio Negro.
Santa Cruz, con producción convencional en declive pero aún relevante, también captura el beneficio proporcional en sus regalías, aunque en menor escala que Neuquén y Chubut.
Argentina exporta alrededor del 35% de su petróleo (el resto cubre el mercado interno). Con precios internacionales más altos, el crudo de Vaca Muerta, que se vendía con descuento, ahora captura prácticamente el pleno valor del Brent, mejorando la rentabilidad de los proyectos shale (cuyo break-even ronda los 40 dólares).
El beneficio regional contrasta con el impacto nacional. Las petroleras ya anticipan traslados a los surtidores si el Brent se mantiene elevado. En un país con distancias largas como la Patagonia, el encarecimiento del gasoil golpea con fuerza el transporte y, por ende, los precios en góndola.
Un “doble filo” que depende de la duración del conflicto
Expertos coinciden en que si el conflicto se mantiene acotado en semanas, el saldo neto será positivo para las provincias del sur: más dólares por exportaciones, mayores regalías y reactivación de la actividad petrolera en ciudades como Comodoro Rivadavia, Las Heras, Añelo y Pico Truncado.
Si se prolonga y el Brent supera los 100 dólares, el Gobierno nacional podría intervenir con controles o “barril criollo” para contener la inflación, limitando parte de las ganancias provinciales.
Por ahora, en las provincias petroleras del sur el ánimo es de cautela optimista. “Es un viento de cola que llega en el momento justo para consolidar Vaca Muerta y dar oxígeno fiscal a las cuentas patagónicas”, resumió un operador consultado.Mientras el mundo mira con preocupación el Golfo Pérsico, el sur argentino mira con expectativa sus propios yacimientos.