Romina Gaetani, reconocida actriz argentina, rompió el silencio en una entrevista televisiva en el programa DDM de América TV, donde compartió un testimonio crudo y emotivo tras la orden de detención solicitada por la Justicia contra su expareja, Luis Cavanagh, en el marco de una denuncia por violencia de género presentada el 28 de diciembre.
La actriz se mostró visiblemente afectada durante la conversación, con silencios prolongados, respiraciones profundas y una fragilidad emocional evidente que conmovió a la audiencia.
En sus palabras, Gaetani expresó el profundo malestar que le generó el avance judicial: "No, no puedo hablar. La verdad es que estoy muy mal", respondió inicialmente al ser consultada. Al preguntarle sobre su ánimo, retrucó con angustia: "¿Y a vos qué te parece cómo estoy?". Sobre si la orden de detención le trajo alivio, fue tajante: "Todo lo contrario sentís. Mucha confusión, mucho miedo".
La actriz reflexionó sobre la dificultad de denunciar a un ser amado: "Denunciar a alguien que se quiere es imposible, no me entra en la cabeza, porque una está enamorada". Además, habló en primera persona por primera vez: "He escuchado a muchas mujeres hablar de esto, y es la primera vez que me toca hablarlo en persona", y describió el proceso judicial como revictimizante: "El estar presente y volver a escuchar todo lo que sucedió es revictimizante".
Gaetani detalló las consecuencias físicas y emocionales del episodio: "Volví el viernes, me metí en la cama y no pude hacer más nada. El sábado estaba doblada del dolor. Me levanté de la cama como pude".
Asimismo, mencionó que su terapeuta será testigo en la causa y enfatizó que el agresor debería enfrentar las consecuencias: "El que tendría que estar en ese lugar es la persona que golpeó, para que pueda tomar conciencia de lo que hizo". Al referirse al miedo durante la agresión, evitó términos drásticos pero fue clara: "¿Vos tendrías miedo de que alguien te ponga la mano encima?", y agregó: "¿Entendés el shock? Ni yo lo entiendo". Al enterarse en vivo de la orden de detención, se mostró desbordada: "Todavía no me puedo parar yo… imaginate que me llegue esta noticia", y decidió retirarse para una sesión de terapia.
Los antecedentes del caso remontan a un episodio de violencia ocurrido en un country donde residía la actriz. En estado de shock, Gaetani llamó a su abogada y amiga Eliana Wasserman, quien dejó el teléfono en altavoz como testigo y alertó al 911.
La actriz llegó a la garita de seguridad en traje de baño y con un remerón, pidiendo ayuda de manera urgente: "Lo único que pensaba era decir algo que se entendiera rápido". Agradeció al guardia por no dejarla salir: "Lo único que le agradezco al hombre de la garita es que no me dejó ir. Si salía, quedaba del lado de afuera de la calle". La ambulancia y la policía llegaron rápidamente para asistirla.