El mítico cantante inglés, Sting debió abonar 800000 mil dólares a sus excompañeros de The Police, Andy Summers (guitarrista) y Stewart Copeland (baterista) desde que le iniciaron una demanda judicial en su contra. La medida judicial se debe a que no les abonó los derechos de autor digital por el catálogo de la banda que supieron tener.
El abogado de Sting, Robert Howe admite que la deuda estaba y fue abonada más tarde. Sin embargo, los demandantes van a continuar con los hechos y exigen dos millones de dólares más en concepto de honorarios por arreglos.
Este conflicto tiene su origen en los acuerdos que fueron establecidos en los años setenta cuando la banda se formó, luego fueron renovados en el 2016.
De acuerdo a lo estipulado, Sting que era el compositor principal debía ceder el quince por ciento de los ingresos por derechos de autor a los otros dos como contribuciones de arreglistas y como compensación si no figuraban como vectores en los créditos.
En la actualidad se suma otro costado que tiene que ver con que esos acuerdos deben modificarse en la era digital. Es decir, Summers y Copeland sostienen que el porcentaje debe aplicarse también a cada ingreso, a cada ganancia por streaming, descargas y escuchas en Spotify u otras plataformas.
Sting, por su parte, argumenta que los contratos originales se refieren exclusivamente a la fabricación y venta de productos físicos (vinilos, cassettes, CDs), y no a la explotación digital, que considera "ejecución pública" .
La banda, activa entre 1977 y 1986 y reunida brevemente para una gira mundial entre 2007 y 2008, vendió más de 75 millones de discos en todo el mundo.