CHUBUT
05/05/2020
"No somos una provincia inmune al Covid-19"
El ministro de Salud de Chubut, Fabián Puratich, relata a La Tecla Patagonia el trabajo que se viene realizando para enfrentar a la pandemia en una de las regiones con menos casos del país. Además habla del reinicio de clases; de su familia, su militancia político - sanitaria y recuerda a Mario das Neves
Por Mariela Branda 

Luego de dos intensos días de recorrida por la Comarca Andina y la Cordillera, el ministro de Salud de Chubut, Fabián Puratich, se toma un rato para dialogar con La Tecla Patagonia. El médico clínico -cumple 30 años en la profesión-, militante de la política sanitaria e integrante de la agrupación Ramón Carrillo concibe a la salud como sistema único y la entiende como un derecho esencial. 

Son casi las once de la noche de la previa del 1º de mayo. Se acaba de confirmar un nuevo caso positivo en la Provincia. Sereno y con lenguaje llano, Puratich habla del adverso contexto actual devenido por la pandemia; de las medidas adoptadas y de los recursos, en medio de la fuerte crisis económica chubutense. 

-Hablemos del contexto sanitario: se decidió liberar la circulación en 18 localidades y habilitar más actividades en todas. ¿Cómo se gestó esta iniciativa y qué sugerencias se hicieron desde el ministerio? 

-Nos reunimos con el equipo del ministerio y elaboramos este plan gradual para administrar la cuarentena. De acuerdo a la evolución epidemiológica iremos liberando otras actividades. Entendemos que no hay que hacer ninguna liberación brusca, sobre todo teniendo en cuenta las dos experiencias que tuvimos. Una fue la de los bancos, que fue terrible, y la otra, cuando iniciamos la campaña de vacunación antigripal. 

-Chubut tiene hasta aquí solamente cuatro casos en territorio. ¿Se lee como una victoria ante la pandemia? 

-Se siente satisfacción por el trabajo realizado y por el compromiso de la sociedad, porque, aunque planifiquemos, si no hay una buena respuesta de la sociedad es muy difícil llegar a este momento en esta situación. Lo peor que nos podría pasar es relajarnos. Esto es como el boxeador: cuando se relaja, baja la guardia y entra la piña. Vamos a seguir trabajando así, y para eso hay que tener muy presente la idiosincrasia de los pueblos, no todos son iguales y las medidas no pueden ser iguales, entonces. 

-¿Es posible que no se registren más casos en la Provincia?

 -Va a haber más casos, seguramente; por una cuestión, primero, estadística y, segundo, epidemiológica. Está retornando mucha gente, tenemos alrededor de 6.000 viajeros que han retornado. No somos una provincia inmune, no hay ninguna ciudad inmune.

 -Hablemos de fondos, algo que no sobra en la Provincia. ¿Ha tenido dificultades para obtener partidas en este contexto de crisis? 

-A partir de que comenzó la pandemia, el Gobernador nos transfirió una partida extraordinaria de $90 millones, con la que compramos equipamiento médico. Compramos cuatro respiradores que había en el mercado local; camas de terapia; monitores; bombas de infusión; y se están armando camas vestidas para ir entregando a los hospitales que cuentan con terapia intensiva. También hemos hecho compras de equipos de protección; medicamentos; descartables.

 -¿En esta misma línea fue que decidió la prioridad de pago al personal de la salud?

 -Claro. Esto nos da tranquilidad, porque el personal de salud está absolutamente comprometido, trabaja las 24 horas del día. Yo soy trabajador de la salud, no me crié atrás de un escritorio, recién ahora, por primera vez, estoy en un escritorio; y sé la mística que tiene el personal, la forma que tiene de comprometerse. Me parecía muy importante, entonces, que el sueldo de ellos fuera una prioridad, y el Gobernador lo entendió. 

-Unos meses antes de la crisis sanitaria hubo fuertes rumores que indicaban su malestar por la falta de fondos, incluso se habló de la posibilidad de su renuncia. ¿Hubo algo de esto? 

-Hemos tenido un apoyo importante del gobernador Arcioni. Con los proveedores se ha regularizado mucho la situación. Sí es una realidad que la situación general es complicada, esto no se puede negar, pero cada vez que requerimos algo se nos ha otorgado. El tema es que al sistema de salud, siempre le van a faltar cosas. Un ministerio de Salud no tiene un buen trabajo por un ministro, sino por un equipo de trabajo y porque tiene el apoyo del poder político. Sería imposible tener una buena conducción sin este apoyo. 

-Hubo varios problemas con la obra social, con cortes constantes sobre fines del año pasado. ¿Se logró normalizar esa situación?

 -Está más estable. Se ha venido regularizando y no ha habido más medidas de fuerzas en los últimos meses. Para nosotros, esto es muy importante, porque el sistema de salud es único y el ministro de Salud tiene la responsabilidad sobre el sector público, privado y el subsector de las prepagas. Trabajamos muy fuerte. Se creó el Consejo Provincial de Obras Sociales, y esto ha sido algo positivo. Concebimos la salud como algo único, con diferentes subsistemas pero con una única conducción. Esto ha sido un cambio de visión en la salud en la Provincia que, sin dudas, nos va a llevar a un mejor sistema. 

-¿Cómo ha sido su relación con el ministro Ginés González García y el equipo nacional? 

-La llegada de Ginés y todo su equipo al ministerio representa un cambio de paradigma en la salud pública. Tener un gabinete de salud de la calidad del actual es un logro importantísimo. Somos una provincia pequeña en lo que es la realidad de la Argentina, y no hay un día en el que alguien del equipo nacional no nos llame para ver cómo estamos, qué necesitamos. Lo que durante mucho tiempo fue sólo un discurso, hoy es una realidad: la salud es federal. Esto nos llena de satisfacción. 

CONTROLES DURANTE LA CUARENTEA

“El fondo de la medida era el correcto aunque hubo excesos en las formas”

-Hubo fuertes críticas al accionar de la Policía y del Ministerio de Seguridad respecto a los controles durante la cuarentena. De hecho, Chubut debió dar marcha atrás con su protocolo y acatar el dictado por Nación. ¿Cree que fueron convenientes las medidas tomadas y la forma de aplicarlas? 

-Creo que el fondo de las medidas y políticas que se implementaron fue el adecuado. Quizás en las formas estuvieron los problemas. El protocolo que hizo el Ministerio de Seguridad era el correcto y fue lo que nos llevó a estar también en estas circunstancias (N.del.R: refiere a los pocos casos en la Provincia). Lamentablemente hubo excesos, y eso nos ha llevado a un retroceso, pero no fue una cuestión de fondo sino de las formas. Y las formas, muchas veces, dependen de las personas y no de las conducciones. No voy a decir nunca que fue mala la acción, porque la verdad que el trabajo ha sido incesante tanto del ministerio como de la Policía, que está en la calle las 24 horas del día con frío, calor, o cualquier circunstancia, cuidando y controlando en todas las localidades de la Provincia. Evidentemente, en todo sistema hay gente que no cumple con las reglas, y lamentablemente, por esa gente se ensucia todo un trabajo.

LA REANUDACIÓN DE LAS CLASES 

 “Creemos que las clases tendrían que reiniciarse recién después de las vacaciones de invierno. En esta época empieza la transmisión de los virus respiratorios habituales y sería algo complejo poder controlarlo en las aulas. Ya en esta circunstancia, nos parece lo más conveniente esperar para ver cómo evoluciona todo y después de las vacaciones evaluar y ver cómo avanza. Cuando se inicien las clases se va a hacer en toda la Provincia”, sostuvo Puratich.

CUARENTENA LEJOS DE LA FAMILIA

“Mis principales fans son mis hijos que me apoyan a la distancia”

-Su trabajo frente a la pandemia ha sido reconocido por propios y ajenos. ¿Qué le provoca esto? 

-Me da mucha satisfacción. Este año cumplo 30 años de médico; siempre trabajé en el sistema público y fue un orgullo asumir como ministro de mi provincia, más allá de que sabía que las condiciones no eran las mejores. Creo que hemos conformado dentro del ministerio un equipo fantástico. Ser reconocido por el arco político me exige redoblar los esfuerzos y mayor responsabilidad.

-Personalmente y como médico, ¿qué significa estar al frente en la lucha contra esta pandemia?

-Personalmente es algo para lo que nunca se está preparado. Me tocó vivirlo en una circunstancia en la que tengo a mi hijo mayor que está solo en La Plata; y mi hijo más chico, que había terminado su curso de ingreso en Psicología, también en La Plata, volvió a visitar a su mamá, que vive en El Maitén, y el día que se venía para acá, que era su cumpleaños, arrancó la cuarentena y se tuvo que quedar en El Maitén. Es un orgullo en lo personal, pero a veces se siente la preocupación de estar lejos de los hijos.

-¿Cómo lo vive y lo acompaña su familia?

-Estoy separado hace muchos años. Tengo dos hijos, y un hermano y mi cuñada, que viven en Santa Clara del Mar. Mis principales fans son mis hijos, que me apoyan y acompañan constantemente aunque estemos lejos. Somos una familia pequeña pero muy unida. Tratamos de compartir todo lo que podemos. Trabajo muchas horas por día y después estoy solo en mi casa, que no es fácil, y mucho menos en este contexto en el que no podemos expresar nuestro cariño físicamente o compartir algo. Pero, bueno, hay que poner el cuero duro y seguir para adelante, no queda otra.

MARIO DAS NEVES Y LA CARRILLO

-Usted pertenece a La Carrillo, que tuvo estrechos vínculos con Mario das Neves. ¿Cómo surge la agrupación en la Provincia? 

-A fines del año 2012, nos empezamos a juntar un grupo pequeño. Estaban Adrián Pizzi, Graciela Di Perna, Ignacio Hernández, Alberto Amhed, Jimena Marcos; un grupo así, medio de loquitos; nos empezamos a juntar pensando en una agrupación que trascienda lo político-partidario, abocada a lo sanitario. Desde lo político, Mario das Neves fue mi padre, sin dudas. Fue quien confió y nos dio la oportunidad. Con la campaña 2013 de Mario empezamos a recorrer. En 2015, Mario nos vuelve a dar un protagonismo especial. Y una vez que ganó nos dio la oportunidad de comenzar a conducir el Ministerio de Salud. Hoy tenemos concejales; tenemos un diputado, Pablo Noveau; y estamos conduciendo el Ministerio de Salud y la obra social. Militamos la salud pública y la concebimos como un derecho. 

-Tengo entendido que durante el último tiempo de vida de Mario das Neves, usted fue su médico de cabecera. ¿Fue así? ¿Cómo fue esa experiencia?

 -Pude acompañar a Mario en sus últimos meses. Le tengo un cariño muy especial por muchas circunstancias. Fue una persona que estuvo presente en mi vida en muchos momentos. Fue un honor para mí poder acompañarlo hasta el último suspiro de su vida. 

-A nivel médico, ¿quién es o ha sido su mayor referente? 

-Desde lo político, obviamente, Ramón Carrillo, porque marcó un antes y un después en la salud pública. Después, voy a nombrar a dos personas que en mi formación fueron inolvidables. Una es la doctora Mariela Glerean; fue mi jefa de residentes y fue una persona que me dio la concepción de trabajo en la salud y del compromiso. La otra fue la jefa de enfermería cuando hice mi residencia en el hospital de Quilmes, Mariví Flores. Ella me hizo entender que en la salud es fundamental trabajar en equipo.