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Domingo, 18 noviembre 2018
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ALIANZAS POLITICAS
Reagruparse para sobrevivir
Los opositores al Gobierno nacional unen sus fuerzas ante el enemigo común. Las posibilidades de fusión son amplias y heterogéneas, pero aún se encuentran en proceso de armado
Reagruparse para sobrevivir
*Por Alejandro De Angelis

La grieta no caducó con la salida del kirchnerismo del poder, aunque sí experimentó altibajos. Particularmente en los últimos días, y luego de los anuncios de ajuste del Gobierno de Mauricio Macri, se reavivó la polarización política y comenzó a configurarse un nuevo escenario. 

De ello tomaron nota los patagónicos, más precisamente aquellos que se oponen al modelo implementado por Cambiemos. El disparador fueron las medidas que perjudicaron a la región, pero lo que en principio eran quejas aisladas se fue convirtiendo en un armado conjunto y amplio, que podría decantar en una alianza electoral para un futuro inmediato. 
Concretamente, la realización del Encuentro Patagónico, que ya tuvo tres capítulos y cuenta con una agenda programada hasta fines de este año, fue el punto de coincidencia entre diversos actores de la política regional, que dejaron de lado diferencias para confluir en una posición homogénea ante las decisiones de la Rosada. 

En Río Negro, el panorama parece aclararse en torno a los números. El presidente del PJ e intendente de General Roca, Martín Soria, es el candidato indiscutible de la oposición y ostenta la mayor imagen positiva, situación que ratificó en 2017, cuando su lista se impuso por amplio margen en las elecciones legislativas. Sin embargo, la in-tención de Soria es extender el espacio comprendido por el FpV-PJ -que nuclea, entre otros, al Frente Grande- hacia una representación más amplia. Allí entra en escena la figura de la senadora Magdalena Odarda, otrora aliada de Cambiemos y representante del ARI en la Provincia, quien conformó su propio partido, RIO, de corte progresista. Dicha alianza no ha sido confirmada oficialmente, pero es un hecho. 

En Neuquén, el armado es más complejo. Ante un escenario de tercios, con fuerzas de similar potencia electoral, quien saque la diferencia será el que logre ampliar lo más posible su espacio. En ese sentido tiene más posibilidades de expansión el peronismo neuquino, dividido entre el PJ, que lidera el diputado Darío Martínez, y el Frente Neuquino, bajo el mando del exintendente de Cutral Có Ramón Rioseco. De esa unión, por el momento solo hay chicanas de uno y otro lado, y poca construcción colectiva. A un posible armado, que supere a la estructura del Partido Justicialista, podría sumársele la parte díscola del MPN, con el vicegobernador Rolando Figueroa a la cabeza -quien no encuentra lugar en la construcción futura de su partido-, y los radicales desencantados con el proyecto de Cambiemos. 

Los chubutenses son el caso excepcional, porque cuentan con un oficialismo débil, sin una conducción política que permita dilucidar un futuro próspero para Chubut Somos Todos (ChuSoTo). Allí, la figura del Gobernador, Mariano Arcioni, es tentadora para quienes conforman el FPV-PJ, como prenda de unidad ante un armado del Gobierno nacional que no encuentra su forma última en la Provincia para dar batalla. Antes enemigos, el ala dasnevista y el pejotismo comienzan a tender puentes pensando más en el enemigo en común -el Gobierno- que en las propias coincidencias. 

En Santa Cruz, en tanto, la polarización está mucho más clara. La cuna del kirchnerismo es gobernada por el FPV-PJ, que tiene que pugnar por retener a las líneas internas que buscan mayor protagonismo, pero también deberá conquistar a los sectores del peronismo no K, que vieron en Cambiemos una alternativa nueva, y empiezan a descreer de los verdaderos alcances de aquella promesa de cambio. 

Si, como reza el dicho, crisis es oportunidad, los espacios políticos antes atomizados podrán aprovechar la posibilidad que les da la imagen en des-censo del proyecto encabezado por Mauricio Macri. Peronistas, kirchneristas, radicales díscolos y partidos provinciales tienen la oportunidad de establecer alianzas competitivas con miras a 2019. Las negociaciones están abiertas, solo se trata de reagruparse para sobrevivir. 


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