Alerta en la Ruta 22: el puente de Río Colorado tiene altos niveles de desgaste
El deterioro de la estructura que conecta Río Negro con La Pampa genera preocupación por la seguridad vial y el tránsito pesado. Vialidad Nacional inició un diagnóstico técnico mientras crecen las advertencias por el impacto en la conectividad y la producción regional
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El puente sobre la Ruta Nacional 22 que une Río Colorado (Río Negro) con La Adela (La Pampa) atraviesa un estado crítico y vuelve a encender alarmas por el riesgo que implica para miles de vehículos que lo cruzan a diario.
Informes técnicos advierten sobre un deterioro avanzado: grietas, desprendimientos de material y juntas de dilatación dañadas, junto con vibraciones constantes al paso de camiones que evidencian un límite en la resistencia de la estructura. A esto se suma la circulación de cargas que superan los pesos recomendados, lo que acelera el desgaste.
En este contexto, Vialidad Nacional inició un diagnóstico estructural profundo del puente con equipos especializados para evaluar vigas, apoyos y columnas. A partir de ese relevamiento, el organismo deberá definir las obras necesarias, los plazos de intervención y las medidas para mejorar las condiciones de transitabilidad.
El estado del cruce no solo afecta la seguridad vial, sino también la logística regional. La Ruta 22 funciona como un corredor estratégico para la producción del norte patagónico y el sur pampeano. Por allí circulan frutas como manzanas y peras destinadas al mercado interno y a la exportación, además de cebolla, forrajes y una creciente producción de frutos secos. También es clave para la actividad ganadera, que depende del traslado constante de hacienda.
A este escenario se suma el impacto del desarrollo de Vaca Muerta, que incrementó el tránsito de camiones con maquinaria e insumos pesados. La saturación de la ruta y el deterioro del puente elevan los costos logísticos, generan demoras y ponen en riesgo la llegada de productos a destino en condiciones adecuadas.
Mientras tanto, el tránsito sigue condicionado con vehículos que avanzan a muy baja velocidad, demoras prolongadas y maniobras riesgosas en un puente que continúa sin una solución estructural.