10 de febrero de 2026
CHUBUT
Incendios: la lluvia dio alivio parcial, pero el fuego sigue activo y el riesgo no cede
Las precipitaciones registradas desde el martes ayudaron a contener algunos focos en la cordillera, aunque los fuertes vientos y la vegetación seca mantienen un escenario crítico. Ya se quemaron más de 40 mil hectáreas y el Parque Nacional Los Alerces continúa como la zona más comprometida

Las lluvias que comenzaron a caer este martes por la tarde en distintos puntos de la cordillera de Chubut trajeron un alivio esperado, pero todavía insuficiente, en el combate contra los incendios forestales que afectan a la provincia desde hace más de dos meses. Si bien las precipitaciones permitieron avanzar en tareas de enfriamiento y contención, los focos activos siguen presentes y el riesgo continúa siendo alto.
De acuerdo con los últimos reportes del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, las lluvias impactaron en sectores clave como Puerto Patriada, el Parque Nacional Los Alerces y la zona de la Desembocadura El Tigre–Lago Cholila. En esos puntos, brigadistas y medios aéreos aprovecharon la mejora momentánea de las condiciones para reforzar los ataques directos sobre las llamas.
Sin embargo, el panorama todavía no es completamente alentador. Durante la jornada se registraron ráfagas de viento de hasta 50 kilómetros por hora, un factor que volvió a complicar las tareas y favoreció la reactivación de focos en distintos sectores. En el Parque Nacional Los Alerces, donde el incendio permanece activo desde el 9 de diciembre de 2025, persisten puntos calientes a lo largo de la Ruta Provincial 71, con riesgo de caída de árboles y posible avance hacia áreas pobladas como Villa Lago Rivadavia y el Brazo Sur del Lago Menéndez.
En cuanto a la superficie afectada, las cifras siguen siendo motivo de debate. El Gobierno provincial informó que los incendios en Chubut ya consumieron unas 40.000 hectáreas, mientras que estimaciones basadas en imágenes satelitales y relevamientos de organizaciones ambientales elevan el impacto a más de 60.000 hectáreas en la región andino-patagónica. En cualquier caso, se trata de uno de los episodios más graves de las últimas décadas.
Asimismo, en las últimas horas se concretó un nuevo recambio de brigadistas para evitar el desgaste extremo del personal que trabaja en primera línea.
El pronóstico anticipa la continuidad de las lluvias en el corto plazo, lo que podría mejorar las condiciones generales. No obstante, las autoridades advierten que la combinación de viento, sequedad del terreno y acumulación de material combustible mantiene el riesgo ígneo en niveles elevados.
Mientras se sostiene la emergencia ígnea a nivel nacional, en Chubut continúa el operativo de combate con apoyo de brigadas de otras provincias y la colaboración de vecinos y voluntarios. Desde los organismos de control reiteraron el pedido de evitar la circulación por rutas cercanas a los focos activos y extremar las medidas de prevención para evitar nuevos incendios en un contexto todavía extremadamente frágil.