El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido ha comenzado a aplicar una nueva versión subcutánea del medicamento Nivolumab, un potente inmunoterapéutico que se administra en solo 3 a 5 minutos mediante una inyección bajo la piel.
Este avance permite tratar hasta 15 tipos diferentes de cáncer, entre ellos el de piel, pulmón, riñón, vejiga, intestino, estómago, esófago, cabeza y cuello, con una eficacia comparable o incluso superior a la infusión intravenosa tradicional, que requería entre 30 y 60 minutos por sesión.
La nueva formulación reduce drásticamente el tiempo que los pacientes pasan en el hospital, mejora su comodidad y libera horas de trabajo al personal médico. Se estima que, con esta modalidad, el sistema de salud ahorra el equivalente a un año completo de tiempo de tratamiento anual, lo que permite atender a más personas y optimizar recursos.
El fármaco actúa bloqueando la proteína PD-1 en las células del sistema inmune, lo que ayuda al organismo a reconocer y destruir las células cancerosas de forma más efectiva. Ensayos clínicos han demostrado que la versión inyectable subcutánea mantiene niveles similares de eficacia y seguridad que la intravenosa.
Miles de pacientes ya están recibiendo este tratamiento en hospitales británicos. Según especialistas, se trata de uno de los mayores avances recientes en la administración de inmunoterapia, que posiciona al Reino Unido como referente en Europa en este campo.
A pesar de los beneficios, como cualquier inmunoterapia, puede provocar efectos secundarios que van desde fatiga, erupciones cutáneas, dolor muscular y diarrea hasta reacciones más graves en algunos casos, por lo que requiere un seguimiento médico estrecho.