5 de febrero de 2026
SANTA CRUZ
Río Gallegos: el Deliberante aprobó el Presupuesto, pero puso trabas al endeudamiento
En la primera sesión extraordinaria del año, el oficialismo logró la aprobación del cáculo de recursos 2026 junto con la actualización de las tasas. Sin embargo, no alcanzaron las manos para aprobar la toma deuda externa

En la primera sesión extraordinaria del año, celebrada este miércoles en el Honorable Concejo Deliberante de Río Gallegos, el oficialismo municipal consiguió la aprobación del Presupuesto General de Gastos e Inversiones para 2026, junto con la actualización de las tasas por Patente Automotor y Bebidas Alcohólicas.
Sin embargo, no logró el aval para tomar deuda externa, lo que representa un revés significativo en su planificación financiera. El presupuesto, que totaliza $146.323.497.214, fue aprobado gracias al voto de desempate de la concejal Daniela D’Amico (UCR), presidenta del cuerpo.
La paridad entre los bloques Unión por la Patria (tres concejales) y Por Santa Cruz (otros tres) dejó la decisión en manos de D’Amico, quien inclinó la balanza a favor del oficialismo. El jefe de Gabinete municipal, Diego Robles, estuvo presente durante el debate.
El escenario financiero proyectado es desafiante: se estima un déficit operativo superior a los $14.500 millones, ya que los ingresos corrientes no cubren los gastos de funcionamiento. La planta municipal contempla 3.904 cargos, de los cuales el 15% (605) corresponden a personal de gabinete y conducción.
En materia tributaria, se mantuvo el esquema de la Patente Automotor: alícuotas del 2% al 3% sobre la valuación de mercado para vehículos modelo 2007 en adelante, y montos fijos para los anteriores a 2006 (por ejemplo, $25.220,97 anuales en la categoría más baja).
Además, se estimó una recaudación de $125 millones por la Patente de Bebidas Alcohólicas, conservando los descuentos por buen contribuyente (5%) y pago anual anticipado (15%).
El principal obstáculo surgió con el Artículo 12° del proyecto, que buscaba autorizar al Ejecutivo a gestionar créditos o leasing por un monto equivalente a cuatro masas salariales brutas (cerca de $22.000 millones). Al no reunir la mayoría necesaria, la oposición impidió este financiamiento externo, lo que obligará al municipio a gestionar el déficit con recursos propios y una administración más austera.
Aun así, la ordenanza aprobada otorga al Ejecutivo herramientas de flexibilidad: posibilidad de reestructurar partidas y de ampliar automáticamente el presupuesto si la recaudación o la inflación superan las proyecciones previstas, sin necesidad de regresar al Concejo. Cualquier nuevo pedido de endeudamiento, en cambio, deberá ser tratado y aprobado por los concejales en una sesión específica.
La sesión reflejó tensiones políticas marcadas, con un oficialismo que celebró haber asegurado la herramienta presupuestaria clave para el año, pero que enfrentó límites claros por parte de la oposición en el manejo de la deuda.