30 de mayo de 2026
ENERGIA
GNL: YPF amplía su presencia en Vaca Muerta con cinco nuevas áreas productivas
Se formalizó la concesión de cinco bloques no convencionales a YPF, un paso considerado estratégico para el desarrollo del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL). La iniciativa contempla nuevas inversiones millonarias, perforación de pozos y un esquema de infraestructura que apunta a fortalecer la competitividad en el yacimiento

El gobierno de Neuquén avanzó en una nueva etapa del desarrollo hidrocarburífero de Vaca Muerta al otorgar cinco concesiones no convencionales a YPF, una decisión que fue presentada como un paso clave dentro de la estrategia para impulsar el proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) que la provincia busca consolidar junto a la petrolera estatal.
Las áreas concedidas son Aguada Villanueva Norte, Meseta Buena Esperanza I y II, y Las Tacanas I y II, bloques que habían sido transferidos a YPF por Pluspetrol a comienzos de este año. La formalización de estas concesiones amplía la superficie bajo desarrollo y fortalece la base productiva que será necesaria para abastecer los futuros proyectos de exportación de gas licuado.
Desde el Ejecutivo neuquino destacaron que la iniciativa forma parte de una estrategia de largo plazo destinada a incrementar la producción de gas y garantizar volúmenes suficientes para abastecer la demanda interna y, al mismo tiempo, abrir nuevos mercados internacionales.
La medida se enmarca en las conversaciones que vienen manteniendo el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, y el presidente de YPF, Horacio Marín, quienes durante las últimas semanas ratificaron su intención de avanzar en la construcción de una cadena exportadora de GNL con capacidad para posicionar a la Argentina como un actor relevante en el mercado energético mundial.
Según la información oficial, las cinco concesiones forman parte de un conjunto de 56 proyectos de explotación no convencional de shale y tight gas que actualmente abarcan más de 11.300 kilómetros cuadrados dentro de Vaca Muerta, lo que representa cerca del 38% de toda la superficie de la formación en territorio neuquino.
Las nuevas áreas estarán sujetas a planes piloto de desarrollo que incluyen la perforación de pozos horizontales y la realización de inversiones específicas durante los próximos años. En Aguada Villanueva Norte, por ejemplo, está prevista la perforación y puesta en producción de dos pozos horizontales con una inversión estimada en más de 29 millones de dólares. Además, se incorporan otros dos pozos ya productivos que habían sido desarrollados durante la etapa exploratoria.
Por su parte, Meseta Buena Esperanza I y II concentran algunos de los desembolsos más importantes del paquete. En esos bloques se proyecta la perforación de 18 pozos horizontales, acompañados por inversiones superiores a los 248 millones de dólares destinadas a consolidar el desarrollo inicial de las áreas.
Un esquema similar se aplicará en Las Tacanas I y II, donde se prevé la perforación de otros 18 pozos horizontales y desembolsos cercanos a los 248 millones de dólares para la etapa piloto. En conjunto, las cinco concesiones suman varias decenas de perforaciones orientadas a incrementar la producción de gas no convencional.
El acuerdo también contempla un bono de infraestructura superior a los 158 millones de dólares, recursos que serán destinados a obras que todavía deberán definirse mediante convenios específicos entre la provincia y la empresa. La ejecución de esos proyectos estará bajo supervisión del Ministerio de Infraestructura neuquino.
Desde el gobierno provincial remarcaron que la competitividad será uno de los factores determinantes para el éxito del proyecto de GNL. En ese sentido, Figueroa señaló recientemente que el desafío pasa por lograr costos que permitan colocar el gas argentino en mercados internacionales cada vez más exigentes.
La apuesta de Neuquén y de YPF apunta a transformar el enorme potencial gasífero de Vaca Muerta en una plataforma exportadora capaz de generar divisas, atraer inversiones y sostener un ciclo de crecimiento de largo plazo. Para ello, el abastecimiento de los futuros complejos de licuefacción requerirá incrementar significativamente la producción de gas, una meta para la cual estas nuevas concesiones aparecen como una pieza central.