La Justicia abrió una causa contra un exfuncionario de Esquel por intimidar a un periodista
La Fiscalía imputó a Iván Pereyra por un episodio ocurrido en abril, que incluyó agresión física y amenazas a un comunicador radial. El exfuncionario ya había sido apartado de su cargo por decisión del intendente Taccetta

La Justicia de Chubut dio inicio formal a una investigación penal contra el exfuncionario municipal de Esquel, Iván Pereyra, a partir de un episodio denunciado como coacción contra un periodista local. La audiencia se realizó este lunes al mediodía, donde la Fiscalía expuso los hechos y encuadró provisoriamente la conducta en esa figura penal.
El imputado participó de la audiencia de manera remota junto a su defensor, por lo que deberá completar en los próximos días el trámite de identificación ante el Ministerio Público Fiscal. La causa quedó a cargo de la fiscal María Bottini y el procurador Ismael Cerda, quienes detallaron el hecho que motivó la apertura de la investigación.
Según la acusación, el episodio ocurrió el 2 de abril, en horas del mediodía, en la vía pública. De acuerdo con la reconstrucción presentada, Pereyra habría interceptado al denunciante —titular de una emisora radial de la ciudad— y, tras descender de su vehículo en un estado de alteración, lo agredió físicamente mediante golpes en el pecho, sin que se registraran lesiones constatables.
La Fiscalía también sostuvo que, en ese contexto, el imputado le habría quitado el teléfono celular a la víctima y lo arrojó a un cesto de basura cercano. El hecho habría estado acompañado de amenazas verbales, con expresiones intimidatorias dirigidas al periodista, en un intento de condicionarlo respecto de su actividad informativa.
De acuerdo con la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, la agresión se vincula directamente con una publicación difundida el día anterior en el medio del denunciante, referida a presuntos incumplimientos en obras municipales. En ese sentido, se plantea que el accionar tuvo como finalidad amedrentar al comunicador para evitar nuevas referencias públicas sobre el imputado.
Como parte del contexto, los investigadores señalaron que existieron manifestaciones previas del exfuncionario en redes sociales y mensajes enviados a integrantes del mismo medio, donde expresaba su disconformidad con el contenido periodístico, lo que refuerza la línea de investigación sobre una conducta orientada a intimidar.
La Fiscalía cuenta ahora con un plazo de seis meses para avanzar con la recolección de pruebas y determinar la eventual responsabilidad penal. Debido a la condición de funcionario público que tenía al momento del hecho, en esta instancia se descartó la posibilidad de una salida alternativa como la conciliación.
El caso tuvo además derivaciones en el plano político. Días después del episodio, el intendente de Esquel, Matías Taccetta, solicitó la renuncia de Pereyra, quien se desempeñaba como gerente de la Unidad Ejecutora de Proyectos Municipales (UEPROMU). El jefe comunal sostuvo que el comportamiento denunciado resultaba incompatible con el ejercicio de la función pública.
La agresión también motivó una denuncia judicial por parte del periodista, lo que derivó en una medida de restricción que prohíbe al imputado acercarse tanto a la víctima como a su entorno laboral y familiar. El hecho generó repercusiones en el ámbito local y expresiones de respaldo al comunicador por parte de distintos sectores.