Mauro Icardi regresó a Estambul junto a China Suárez y sus hijos después de pasar un tiempo en Argentina, donde se reencontró con sus hijas en medio del litigio de divorcio con Wanda Nara. El futbolista había planeado viajar en un vuelo privado el viernes por la noche, pero finalmente modificó sus planes y regresó en una aerolínea comercial.
Al llegar a Turquía, el capitán del Galatasaray se encontró con un clima hostil en los medios locales.
Frente a las versiones sobre una posible salida del equipo (incluso se mencionó la Juventus como destino, mientras que el regreso a Argentina o River Plate fueron descartados), Icardi publicó una historia en Instagram con una imagen en la que recibe flechas mientras sus compañeros avanzan hacia un trofeo. El mensaje fue claro y desafiante: “Critíquenme, mi gente está a salvo. Seremos campeones”.
El enojo del delantero también tendría que ver con la decisión del Galatasaray de eliminar varios privilegios que tenía en su contrato, como los vuelos privados a Argentina y bonos extras por goles o convenios comerciales. Estas condiciones habían sido negociadas en su momento por su representante Elio Pino junto a Wanda Nara. Ahora el club busca una fuerte reducción salarial de cara a la próxima temporada.
El contrato de Icardi vence el 18 de mayo y las negociaciones están abiertas.
