El conflicto con policías retirados terminó con la detención de Muñoz
El juez de Ejecución Penal, Fernando Romera, consideró que el policía exonerado incumplió con las pautas de conductas impuestas luego de amenazas al ministro de Seguridad, Daniel Jara. Denuncian un trasfondo político detrás de los reclamos salariales para los policías
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En el marco de un conflicto que comenzó a mediados de febrero, la justicia ordenó ayer detener al policía exonerado y referente del Consejo de Bienestar Policial de Río Negro, Rubén “Gato” Muñoz, por incumplir con las pautas de conducta impuestas, lugo de amenazar al ministro de Seguridad de la provincia, Daniel Jara.
La decisión del juez de Ejecución Penal, Fernando Romera, consideró que Muñoz incumplió las pautas de conducta que le impusieron cuando lo condenaron por amenazar a Jara.
Desde mediados de febrero, Muñoz encabeza una serie de protestas al gobierno de Alberto Weretilneck, vinculadas al salario de los policías. Primero instaló una carpa frente a la Casa de Gobierno, en Viedma, y luego comenzó un acampe frente a la comisaría Tercera de Roca.
En 2023, el ex policía ya había encabezado protestas contra la administración provincial que tuvieron un fuerte impacto en la fuerza.
Referentes de Juntos Somos Río Negro advirtieron que las manifestaciones no tenían un legítimo interés de defender a los uniformados, sino que perseguían una finalidad político partidaria, tomando en cuenta que Muñoz integra la planta política del municipio de General Roca, que conduce María Emilia Soria.
La tensión escaló durante el fin de semana en la tradicional Corrida que se realiza en Cipolletti, donde Muñoz increpó al gobernador para insistir con su reclamo. Weretilneck le respondió: “Vos no sos policía, por lo tanto no nos vamos a sentar con vos”. Y, elevando el tono de la discusión, agregó: “Andá con tus jefes de Roca. Andá a hacer política a Roca. No hagas política acá, andá con Soria”.
Tras el cruce, el policía exonerado publicó un video, grabado desde la plaza Belgrano, frente al municipio, en el que reveló que acababa de renunciar a su puesto en el Concejo Deliberante, mostrándose compungido por no poder prestar más “servicios a la gente”.
El martes de la semana pasada, el ministro Jara denunció que Muñoz no estaba cumpliendo con las pautas impuestas el año pasado, cuando lo condenaron a una pena única de tres años de prisión en suspenso por coacción, perturbación al ejercicio de las funciones públicas e instigación a cometer delitos. Posteriormente lo sentenciaron a ocho meses por amenazas simples contra el exjefe de Policía y actual ministro de Seguridad. Y de la unificación de esas penas surgieron los tres años de prisión en suspenso.
Durante la audiencia realizada este lunes, el juez Romera analizó un nuevo incumplimiento de esas condiciones. Según informaron fuentes judiciales, en junio ya se había constatado una falta y, en esta oportunidad, se verificó una segunda.
El incumplimiento reciente estuvo relacionado con la prohibición de acercamiento, hostigamiento o contacto por cualquier medio con el ministro Jara. Estas restricciones formaban parte de los puntos 2 y 3 de la sentencia que establecía las pautas de conducta.