El incidente se inició alrededor de las 19:45 horas cuando el tren Iryo 6189 descarriló en la zona de desvíos de entrada a Adamuz, provocando que varios vagones invadieran la vía contigua. Esto causó la frenada de emergencia y posterior descarrilamiento del Alvia 23, que circulaba a alta velocidad en dirección opuesta. Fuentes oficiales indican que el impacto fue brutal y que uno de los fallecidos confirmados es el maquinista del tren Alvia.
Según los últimos balances proporcionados por la Guardia Civil, el 112 Andalucía y el Ministerio de Transportes, la cifra de víctimas mortales se elevó a 39 durante la noche y la madrugada, mientras que se reportan 152 heridos atendidos en total.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, se desplazó al lugar y calificó el suceso como “tremendamente extraño”, ya que ocurrió en un tramo recto cuya vía había sido renovada en mayo de 2025. Además evitó especular sobre las causas, que serán investigadas en profundidad por las autoridades competentes.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, siguió la evolución desde Madrid y canceló su agenda internacional para desplazarse este lunes a Córdoba. Los Reyes Felipe y Letizia tienen previsto visitar la zona el martes. La Junta de Andalucía activó un amplio dispositivo sanitario, incluyendo traslados de sangre a hospitales de Córdoba y Jaén.
Las autoridades insisten en que las cifras son provisionales y no descartan que puedan aumentar conforme avancen las labores de rescate y recuento. Este es el primer accidente grave con víctimas mortales en la red de alta velocidad española en sus más de 34 años de funcionamiento.