16 de enero de 2026
PUESTA EN FUNCION
Neuquén acelera gestiones para reactivar la PIAP y exige fondos a Nación
La provincia neuquina reclamó formalmente a la Nación el envío de los fondos necesarios para garantizar el mantenimiento de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de Arroyito

El Gobierno de Neuquén reclamó formalmente a la Nación el envío de los fondos necesarios para garantizar el mantenimiento de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de Arroyito. Desde el Ejecutivo provincial señalaron que vienen realizando gestiones para saldar la deuda que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) mantiene con la empresa provincial ENSI, responsable de la conservación de la planta.
Las autoridades de ENSI reiteraron los pedidos ante la CNEA para avanzar en un nuevo contrato de concesión y, al mismo tiempo, regularizar el giro de recursos destinados al pago de salarios del personal y al sostenimiento de las instalaciones, que son propiedad del Estado nacional.
Desde la provincia remarcaron que se están impulsando todas las acciones posibles para que Nación cumpla con sus compromisos financieros, al tiempo que se trabaja en la búsqueda de financiamiento alternativo, inversores y potenciales compradores de agua pesada y otros insumos, con el objetivo de reactivar la actividad industrial de la planta.
La PIAP pertenece a la CNEA y es operada por ENSI, lo que explica la deuda acumulada del organismo nacional con la provincia. Frente a los atrasos en la firma del contrato de concesión y en el envío de fondos, el gobierno neuquino debió hacerse cargo del pago de los salarios de noviembre y del aguinaldo de los trabajadores de ENSI para evitar mayores perjuicios.
En paralelo, Neuquén continúa las gestiones para renovar la concesión que permita a ENSI seguir a cargo del mantenimiento y la conservación de la planta, mientras avanza en un plan más amplio de reactivación productiva.
Según indicaron desde el Ejecutivo, la actual gestión provincial retomó después de varios años una agenda orientada no solo a normalizar el funcionamiento de la PIAP, sino también a preparar la puesta en marcha de las líneas de producción de agua pesada.
En ese marco, y ante la falta de respuestas de la CNEA, la provincia lanzó meses atrás una convocatoria a potenciales inversores, clientes y empresas internacionales interesadas en la compra del insumo, como parte de una estrategia para reconvertir la planta en un emprendimiento multipropósito.
El llamado despertó el interés de seis empresas internacionales, que manifestaron su intención de adquirir agua pesada por períodos de hasta ocho años. Ese compromiso de compra futura es considerado un punto de partida clave para la reactivación de la PIAP una vez que vuelva a operar.
Los avances más relevantes del proyecto se concentran ahora en la negociación con inversores para asegurar el financiamiento necesario que permita el alistamiento de la planta.
Durante todo el proceso, el presidente de ENSI, Rubén Etcheverry, mantuvo reuniones con representantes gremiales para informar sobre las gestiones realizadas ante la CNEA. En paralelo, el gremio ATE realizó reclamos en Buenos Aires para exigir el cumplimiento de los compromisos nacionales.