21 de septiembre de 2026
ECO FRIENDLY
El giro ambiental que cambia las reglas de la industria hidrocarburífera en Vaca Muerta
Neuquén comienza una etapa en la que exigirá a las petroleras que operan en la Cuenca Neuquina reportes anuales de sus emisiones de metano. El objetivo es un 2030 con una industria de bajas emisiones contaminantes

Septiembre marca un nuevo paso en la regulación ambiental de Vaca Muerta. Desde este mes, las empresas que desarrollan actividades de upstream en la Cuenca Neuquina deben presentar ante el Gobierno provincial sus primeros reportes anuales de emisiones de metano.
La medida busca establecer un sistema común para medir y comparar las emisiones de las distintas operadoras. Hasta ahora, las empresas utilizaban metodologías diferentes, con estimaciones y niveles de precisión variables.
El nuevo esquema establece como piso el denominado Nivel 2, que obliga a desagregar las emisiones según las distintas fuentes dentro de cada operación. El objetivo es dejar atrás los cálculos generales sobre los yacimientos y avanzar hacia mediciones cada vez más precisas.
La hoja de ruta provincial plantea una progresión de las exigencias durante los próximos años. Entre 2026 y 2027 se busca construir una línea de base que permita establecer metas de reducción y contar con información comparable sobre la intensidad de las emisiones.
El horizonte está puesto en 2030, cuando el nivel obligatorio debería llegar al Nivel 4. En esa instancia se requerirán mediciones directas de las distintas fuentes de emisión de metano, reduciendo el peso de las estimaciones matemáticas.
A partir de allí aparece el Nivel 5, que suma mediciones a escala de sitio mediante tecnologías como drones, aviones o sensores perimetrales. Las empresas que alcancen ese nivel y validen sus resultados mediante un tercero independiente podrán acceder al denominado “Sello de Precisión”, conocido como sello verde.
El sistema también incorpora mecanismos de monitoreo satelital. Neuquén recibe información del programa MARS de Naciones Unidas, que utiliza una red de satélites para detectar grandes emisiones de metano. Cuando se identifica una súper-emisión, se activa un procedimiento provincial para determinar su origen y evaluar las medidas de mitigación correspondientes.
La estrategia se concentra inicialmente en el upstream, que según el esquema presentado representa alrededor del 80% de las emisiones de la industria. La provincia también trabaja en la estandarización de los procedimientos junto con el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas y en el desarrollo de capacidades locales para la medición y verificación independiente.