1 de septiembre de 2026
CHUBUT
Tras el triunfo de Merino, quedó ratificada la alianza Despierta Chubut para 2027
El intendente de Trelew, Gerardo Merino, se impuso como nuevo presidente del Comité Provincia de la UCR y le aseguró a Ignacio Torres la contiuidad de la alianza de gobierno. En el interior hay heridos y aseguran que podrían ser una alternativa independiente en las próximas elecciones

El gobernador Ignacio Torres salió a ponerle fecha y rumbo a lo que ya se daba por hecho en Rawson: la alianza de gobierno con la UCR se sostiene. Lo hizo con un mensaje directo al flamante presidente partidario, Gerardo Merino, y con una lectura que mira menos el sábado de Esquel y más las elecciones que vienen.
“Asume una enorme responsabilidad: seguir construyendo un radicalismo moderno, abierto al diálogo y comprometido con el futuro de nuestra provincia”, escribió Torres. Y fue al grano: “Tenemos muchos desafíos por delante, pero también una convicción compartida sobre el rumbo que queremos para Chubut. Con responsabilidad y gestión, seguimos fortaleciendo el frente que los chubutenses eligieron en el 2023 para consolidar el cambio y no volver al pasado”.
No es un saludo de cortesía. Es la ratificación pública de que Despierta Chubut y el radicalismo que conduce Merino siguen en el mismo barco. El gobernador necesita una UCR previsible para armar 2027. Merino necesita el paraguas del oficialismo para sostener Trelew y proyectar el partido. El cruce de intereses quedó escrito en esa frase: “convicción compartida” y “no volver al pasado”.
Las repercusiones, sin embargo, no son lineales. En la cordillera y en varios comités del interior el resultado partidario no se leyó como cierre, sino como punto de partida de otra interna.El sector que se agrupa como UCR Federal, con Sergio Guajardo como referente ya habla de autonomía, de no ser “vagón de cola” y de revisar el grado de alineamiento con Casa de Gobierno. No rompieron el frente. Pero dejaron en claro que el cheque en blanco se terminó.
Ese roce no es menor. La alianza de 2023 se construyó con un radicalismo más compacto. Hoy el mismo sello llega a la mesa de Torres con una grieta a cuestas: de un lado, la conducción que apuesta a la continuidad del acuerdo; del otro, un interior que exige lugar, voz y, sobre todo, no repetir la sensación de que las decisiones se cocinan lejos de sus pueblos.
Torres eligió no entrar en esa pelea. Habló de diálogo, de gestión y de frente. El recado político es otro: el gobierno no piensa reabrir el pacto, lo da por vigente. Merino, en la misma línea, pidió unidad y mirar “afuera”. Ambos saben que el costo de la interna no se paga el día de la votación, se paga después, cuando hay que sentar a la misma mesa a quienes salieron lastimados.
Por eso el foco ya no está en quién ganó el Comité Provincia. Está en si esa alianza, recién ratificada, puede absorber el malestar sin que se escape por los costados rumbo a 2027. Torres la reafirmó. El radicalismo, en cambio, todavía está midiendo cuánto le dolió llegar hasta ahí.